Las imágenes del Festival vuelven a ser protagonistas en la sala Zaida

Quince fotógrafos vuelven a ilustrar con imágenes los sonidos del Festival, en la Sala Zaida de Fundación Caja Rural, dentro la exposición «ESPACIO Festival. Fotografía, música, danza y ciudad»,  que reúne los mejores trabajos realizados en el FEX por los alumnos del Taller de Fotografía de los  Cursos Manuel de Falla de la pasada edición. 


Cada año, esta experiencia formativa genera un manifiesto visual para la memoria colectiva sobre la relación del Festival de Música y Danza de Granada con la ciudad. Una crónica en imágenes, muestra de cómo la visión artística y estética de los participantes conforma un nexo indisoluble entre música y fotografía, de cómo el testigo documental de lo acontecido permanece por medio de la expresión fotográfica.
Durante la inauguración, el 21 de junio, el presidente de Fundación Caja Rural, Antonio Léon, y el director del Festival, Pablo Heras-Casado, han suscrito, también, el convenio de colaboración para esta 68 edición, que recoge, además del apoyo económico a la exposición, el patrocinio del concierto del próximo 7 de julio, a cargo de la Orchestre de Paris y Christoph Eschenbach, y la celebración de un recital del Trío Serendipia, una de las propuestas del Fex, en el auditorio de Caja Rural, el 23 de junio.

Historia documental

La exposición que podrá verse desde el 21 de junio al 13 de julio, acoge un valioso material fotográfico generado a partir de los retos creativos y técnicos que el programa del FEX ha propuesto a los alumnos del taller. Las obras que se exponen pasarán a formar parte de los fondos documentales del Festival y de la Colección de Arte Contemporáneo de la Universidad de Granada.
El Taller de Fotografía, que comenzó su andadura en los Cursos Manuel de Falla en 1994 y siempre en estrecha colaboración con la Universidad de Granada, dedica cada año un esfuerzo considerable a registrar los eventos musicales, teatrales, de danza o literarios que se entremezclan durante el Festival en la ciudad, en sus plazas y calles, en sus patios o en improvisados contextos donde el público, la arquitectura y los artistas forman un conjunto fascinante de plasticidad y referencia visual. Esta exposición recoge el resultado del encuentro entre la fotografía y las artes escénicas, la música, la danza, el espectáculo callejero, el público y la ciudad.
La exposición se fundamenta en cinco referencias visuales: el público, los pequeños detalles, una forma distinta de ver la realidad, los retratos y los escenarios ciudadanos (patios, plazas o calles, auditorios, teatros y edificios) que integran el paisaje que acoge al FEX. Estos “temas” invocan la mirada del fotógrafo posibilitando una visión distinta y sugerente.
La muestra, en la que intervienen Irene Alcalá Andino, Laura Apolonio, Mauricio Buhigas León, Jesús García Aguña, Salvador García Valdearenas, Christine Giraud, Rosa Mª Gómez Martínez, José María González López, Teresa Montellano López, Pepa Morente Barrera, Kiko Nuez Benito, Julio de los Reyes Peis, Pilar Soler Peillet, Dolores Vallejo Lorencio y José Vives Montero está organizada por el Secretariado de Bienes Culturales del Vicerrectorado de Extensión Universitaria de la UGR, con la colaboración del Festival Internacional de Música y Danza de Granada y Fundación Caja Rural de Granada.


Los conciertos

El concierto patrocinado por Fundación Caja Rural, el 7 de julio en el Palacio de Carlos V, versará sobre Berlioz, Mahler y los orígenes de la gran orquesta sinfónica
La Orchestre de París y la mezzosprano Stéphanie d’Oustrac estarán dirigidos por Christoph Eschenbach  en un programa que incluye Le carnaval romain, de Héctor Berlioz, y la Sinfonía Titán, de Gustav Mahler.
El Trío Serendipia, formado por Ignacio Rejón Linares (piano), Beatriz Vela Rodríguez (flauta travesera)  y María del Pilar García Blanco (clarinete) interpretarán el domingo 23 de junio, a las 21.30 horas, en el auditorio  de Caja Rural, obras de Darius Milhaud, Guillaume Connesson, Jacques Ibert, Florent Schmitt.  
El concierto es de acceso gratuito para el público. Las invitaciones se repartirán a la entrada desde media hora antes del inicio de los mismos.
‘Espacio FESTIVAL. Fotografía, música, danza y ciudad’
49 Cursos Manuel de Falla

Sala Zaida, Fundación Caja Rural
Del 21 de junio al 13 de julio
De lunes a sábado, de 18,30 a 21,30 horas

José Lucas gana el Premio Ciencias de la Salud Fundación Caja Rural Granada con un trabajo sobre el autismo

La investigación abre la esperanza al desarrollo de terapias futuras

El autismo es el protagonista de la investigación ganadora del XV Premio Ciencias de la Salud Fundación Caja Rural Granada. El trabajo presentado por el Dr. José Javier Lucas Lozano, del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, CSIC, hace una contribución importante al conocimiento de la base genética del autismo, porque descubre una proteína, la CPEB4, que ejerce una función reguladora sobre los genes de riesgo, responsables del avance de los trastornos del espectro autista (TEA). Este proyecto de neurociencias, resultante de una extensa colaboración internacional en la que también tienen un papel destacado los investigadores Alberto Parras y Raúl Méndez, abre, por tanto, un esperanzador camino hacia el desarrollo de terapias futuras.
El prestigioso galardón, dotado con 25.000 euros, que ha sido otorgado en anteriores convocatorias a Valentín Fuster, María Blasco, Eduard Batlle, Manel Steller o Daniel López será entregado el próximo 14 de junio en el auditorio de Caja Rural, de manos del presidente de la entidad y de su Fundación, Antonio León.
El jurado del Premio, formado por Ignacio Molina (Centro de Investigación Biomédica), Lourdes Núñez (Fundación Pública Andaluza PTS, entidad coorganizadora del Premio), Javier Martín y Elena González (Instituto López Neyra), Jorge Fernández (Colegio de Médicos), Fernando Martínez (Colegio de Farmacéuticos) y Aurea Bordons (Junta de Andalucía) ha reconocido la originalidad e importancia del trabajo del Dr. Lucas en el entendimiento de las bases moleculares de las enfermedades del espectro autista, así como su relevante contribución para entender la complejidad de la regulación génica de los genes asociados al riesgo para desarrollar esta enfermedad. De igual manera, el jurado también ha valorado el desarrollo de potenciales estrategias terapéuticas que podrían tener un significativo impacto en el desarrollo de terapias coadyuvantes para estos pacientes.
Una proteína clave
El incremento notable de los casos de TEA en las últimas décadas ha suscitado el debate sobre si existen factores relacionados con el estilo de vida contemporáneo que están aumentando su incidencia o si, simplemente, hay una mayor concienciación sobre este grave problema y se diagnostica mejor.
En contra de lo que pudiera pensarse, el autismo no es una enfermedad sino una disfunción neurológica crónica con fuerte base genética que se manifiesta en los primeros meses o años de vida. Se dice que alguien tiene TEA cuando presenta dificultad para la comunicación y las relaciones sociales e inflexibilidad de pensamiento y comportamiento que lleva al individuo a desarrollar intereses muy restringidos. Las personas con autismo son muy distintas entre sí y, a menudo, presentan síntomas o características especiales adicionales muy diversas. La investigación sobre los mecanismos moleculares del TEA es crucial para comprender cómo se origina y para desarrollar terapias correctoras, inexistentes en la actualidad.
Se estima que los trastornos del espectro del autismo afectan a una de cada 100 personas. Si bien se asume que hay un importante componente genético, en la mayoría de los casos se desconocen las causas que lo originaron. De hecho, se sabe que existen unos 200 genes que cuando contienen mutaciones aumentan ligeramente el riesgo de desarrollar el TEA, pero no se conocía ningún mecanismo molecular que interconectara dichos factores de riesgo, entre sí, y con factores ambientales que también podrían jugar un papel importante en la génesis de los trastornos del espectro del autismo. Esto es precisamente lo que ha descubierto recientemente el Dr. Lucas en una investigación publicada en la revista Nature y en la que también tienen un papel destacado los Dres. Alberto Parras y Raúl Méndez. Concretamente, estos investigadores vieron que una proteína llamada CPEB4 podría ser ese nexo hasta ahora desconocido.
Mientras investigaban la posible incidencia de esa proteína en las enfermedades neurodegenerativas (concretamente en la enfermedad de Huntington) observaron de manera fortuita que CPEB4 era capaz de regular la expresión de la mayoría de los genes de riesgo del TEA. Después vieron que la proteína CPEB4 está alterada en los cerebros de los individuos con autismo y que cuando dicha alteración se induce en ratones, causa una expresión deficitaria de la mayoría de los genes de riesgo del TEA. Estos hallazgos han permitido conocer mejor las bases biológicas del TEA y en el futuro podrían facilitar el diseño de terapias experimentales y herramientas para un mejor diagnóstico.
José Lucas Lozano (1965) es un investigador del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO) de Madrid. Estudió Biología en la Univ. Autónoma de Madrid y realizó su Doctorado (1989-1993) en el Instituto Cajal del CSIC sobre las bases moleculares del dolor.  En su período postdoctoral de 4 años en la Universidad de Columbia en Nueva York (1993-1997) estudió la neurobiología de la adicción. Desde su regreso a España en 1998 trabaja en el CBMSO sobre las bases moleculares de las enfermedades neurodegenerativas (especialmente el Huntington y el Alzheimer) y psiquiátricas (como la esquizofrenia o el autismo).
Entre los hitos más importantes de las investigaciones de José Lucas están la demostración mediante modelos de ratones transgénicos de que las enfermedades neurodegenerativas son reversibles y el descubrimiento de que las enfermedades neurodegenerativas y el autismo comparten mecanismos moleculares, tales como la proteína CPEB4 que regula la mayoría de los genes de riesgo del autismo.